También te nutres de la vibración energética de los alimentos!!.
Las sustancias físicas de los alimentos conocidas como  proteínas, hidratos, grasas, minerales, etc…pasan a formar parte de ti en el momento que las ingieres y digieres, pero….

hay algo más sutil que también formará parte de ti: las vibraciones energéticas  de los alimentos.
En el mundo en que vivimos nosotros mismos y todos lo que nos rodea es energía en constante movimiento intercambiando información. Es algo que no se ve, pero que se sabe está ahí.
Los experimentos llevados a cabo en los más avanzados laboratorios que estudian la física de partículas, ó física cuántica han demostrado que, al nivel más pequeño de la materia, el nivel de las partículas elementales, todo es energía.

Cada pensamiento que tenemos, cada emoción y sentimiento que experimentamos, tiene su particular frecuencia vibratoria que afecta a nuestra energía vital, al igual que cada alimento tiene su propio código vibratorio.

Vamos a poner un ejemplo para que puedas verlo más claro.

Imagina como pueden ser los huevos de unas gallinas criadas en libertad. Toman el sol a diario, van picoteando insectos, semillas y granos que encuentran a su paso, se pasean y se oxigenan y sus ritmos biológicos de sueño y crecimiento son respetados. Lo que conocemos en esta nuestra sociedad moderna como “Huevos de Gallinas Felices”. El documental Food Inc, ( https://www.youtube.com/watch?v=-AHD3waoM68), el cual os recomiendo encarecidamente que veáis, la mayoría de estos animales se crían sin saber lo que es la luz del sol. Su propia estructura ósea no soporta el peso de su cuerpo debido a que son engordados artificialmente en un tiempo récord a base de hormonas sintéticas. Estos animalitos sobreviven en unas subcondiciones lamentables….¿cómo pensáis que pueden ser los huevos de estas gallinas?. Efectivamente, la frecuencia vibratoria de la energía que pueda contener el huevo en el primer caso dista  con mucho de la del segundo. 

¿Recuerdas lo bien que te sabían las comidas que te hacía tu madre o tu abuela?. El amor con el que preparaban la comida, también pasaban a formar parte de Ti.  Así que por favor, no cocines nunca enfadado!. 

En la industria alimentaria hay infinidad de “alimentos” con una escasa e incluso nula vibración energética. Todos los productos que contienen pesticidas y abonos sintéticos, envasados, procesados, refinados, con aditivos,  sabores artificiales y cargaditos de azúcares simples, son alimentos totalmente desvitalizados. 
Si ya sé, esto es lo que a nosotros nos ha tocado vivir y no podemos meternos en una burbuja, pero te diré algo, siempre, siempre, siempre podemos elegir. 

Si tu alimentación esta basada principalmente en este tipo de alimentos, ten por seguro que tu energía vital irá disminuyendo a cada bocado. Estarás creando el caldo de cultivo para emociones y sentimientos negativos. Pero no solo eso, además tu mente lejos de vibrar y brillar, estará cada vez más aletargada. Tarde o temprano aparecerá un ” yo estaba bien y de repente……”. Estos desajustes conocidos como enfermedad, no son más que un intento del cuerpo por recuperar su equilibrio. La mayoría de los desajustes que padecemos están provocados por nosotros mismos a base de acumular basura en nuestras células, órganos y tejidos.  

Cuando tu alimentación sin embargo se basa en alimentos vivos y frescos, llenos de color, aroma y sabor, sientes como tu energía vital poco a poco se va elevando y apenas das cabida a esos pensamientos y emociones que nos hacen sentir mal. Recuerda que tu maravilloso organismo es un todo, y que lo que está ocurriendo en una determinada parte del mismo, afecta al conjunto.  

Busca tu equilibrio, no tapes la boca a tu cuerpo y aprende a escucharle. No busques las causas de tus males fuera, por que siempre se encuentran dentro de ti. Responsabilízate de tus decisiones, y nutre a tus células debidamente. Ellas no entienden por que han de librar una lucha constante por mantenerse limpias a través de los “alimentos que ingieres”. 

Hay una frase que me gusta mucho y que suelo aplicar en mi día a día: “No genera VIDA aquello que no la tiene”.

Inunda tu día a día de alimentos vivos de vistosos colores!. No hay mejor gasolina para nuestro motor!!!.