Tu Cuerpo…Tú Templo….. Así he decidido encabezar esta nuevo artículo, por que es precisamente de lo que hoy quiero hablar y compartir contigo. Hablamos sobre tu cuerpo serrano!!!.

Tu cuerpo. Esa máquina perfecta que nada más pisar el suelo por la mañana comienza a funcionar perfectamente. Cumple rigurosamente las ordenes procedentes de tu cerebro, se mueve al ritmo que le marcas, trabaja por y para ti 24 horas al día; apenas se queja y cuando lo hace, Shhhh! le tapamos la boca, pero a pesar de todo sigue funcionando. A veces le mimamos (las menos), otras veces le maltratamos (con demasiada frecuencia) y sin embargo ahí está , fiel a nosotros. Y no es que tu cuerpo te pertenezca…,  es que tu cuerpo eres Tú!.

A lo mejor piensas que cuando te vas de vacaciones le estás concediendo un descanso, pero debo decirte que no estás en lo cierto. Puede que tu mente logre desconectar y descansar de las obligaciones del día a día, pero tu cuerpo sigue realizando todas las funciones metabólicas necesarias. Pensaras que esta perfectamente diseñado para esto y solo en parte puede que tengas razón. 
 
Nuestro cuerpo esta diseñado perfectamente de eso no cabe duda,  pero por supuesto necesita descansar. Con descanso no me refiero a estar todo el día tirado en el sofá; me refiero a un descanso profundo, donde dar un respiro a todos nuestros órganos vitales, y procurarles de este modo un profundo sosiego y limpieza.  

A estas alturas ya sabrás que nuestra forma de vida no comulga con esta idea de “descanso”. Comer en exceso, fumar y beber alcohol, tomar medicamentos, escoger alimentos desvitalizados, el estrés, nuestro querido aire y llevar una vida sedentaria, son hábitos demasiado extendidos que poco o nada tienen que ver con nuestra naturaleza humana.
La suma diaria de estas conductas, hace que nuestro organismo poco a poco se vaya desgastando y cargando de productos tóxicos. Mientras tenga capacidad de depurar no nos encontraremos cara a cara con la enfermedad, pero cuando esta aparece habremos superado nuestro propio umbral. Es en este momento cuando podemos elegir, si queremos seguir así el resto de nuestra vida ó realmente queremos plantearnos un cambio profundo, que nos conecte de nuevo con nuestra esencia y con nuestro querido cuerpo. Aprender a identificar las posibles causas internas que han provocado la enfermedad, escuchar con consciencia lo que el cuerpo quiere decirnos y dejar de ignorar sus mensajes, puede brindarnos la oportunidad de activar nuestra propia fuerza curativa interna y así poder recomponer desde dentro todo aquello que lo necesite. 

Me gustaría ponerte un ejemplo con algo que nos has ocurrido en casa recientemente:
“Hace unos días, mi pequeño Ian sufrió una inflamación aguda de garganta, lo que apenas le permitía tragar por el dolor. Las posibles causas pueden ser diversas, pero mi intuición apunta a que su sistema inmunitario se resintió, por que estuvimos unos días sin vernos. Podría haber acudido al médico y darle el medicamento de turno, pero hace algún tiempo aprendí que lo que el cuerpo necesita es tiempo y descanso para sanar. Decidí confiar nuevamente en su fuerza curativa interior, le ofrecí el tiempo y el espacio de descanso que necesitaba, una dieta basada en frutas, caldos y zumos, algún remedio natural de apoyo y mucho cariño. Abracé su cuerpecito tanto como él me dejo. En dos días el problema estaba resuelto!!!.”

Si para ti es difícil, encontrar este tiempo de descanso y poder realizar una limpieza profunda, te propongo que vayas eliminando progresivamente de tu alimentación los productos tóxicos y que al menos,  un día a la semana hagas una monodieta de frutas. Escoge un día en el que tus actividades disminuyan y toma a lo largo de éste una fruta de temporada,  consumiendo la cantidad que desees cuando sientas hambre. Otra idea sería empezar la noche anterior cenando fruta, así aprovecharás el periodo de duermo para ayunar, y romper este semiayuno la noche siguiente con una buena ensalada. Este simple gesto, es un método estupendo de dar un respiro a las funciones fisiológicas de tu cuerpo durante 24h. Él sabiamente aprovechará la energía que no esta empleando en la digestión, para depurar y reparar aquello que sea necesario y, si consigues instaurar este hábito semanalmente, sentirás realmente como tu cuerpo te da las gracias.  Puedes llamar a este día de la semana de una forma especial como “My Lovely Day”, por que al final se trata de eso, de que tengas un gesto de profundo Cariño y de Amor para contigo!.