Muchos de vosotros me habéis planteado la cuestión de si los lácteos son buenos ó son malos. Categorizar un determinado alimento con estos adjetivos, desde mi punto de vista carece de sentido.

Antes de plantearnos si este o aquel alimento es bueno para nuestra salud, deberíamos reformular la pregunta y cuestionarnos, si este o aquel alimento es apto para nuestro consumo. En este mismo momento si te das un paseo por una gran superficie podrás encontrar muchos de estos productos catalogados como ¿alimentos?. 

Con el polémico tema de los lácteos ocurre un poco lo mismo, no es que sean buenos o malos, simplemente no son alimentos aptos para consumo humano por mucho que las grandes marcas comerciales se empeñen en hacernos creer lo contrario.

Para poder digerir un alimento que a priori necesita 46 m de intestino delgado (en un ternero puede llegar a los 40m),  en uno que tan solo mide de 5 a 7 m, la industria láctica no se da por vencida y,  sigue reformulando la leche de vaca para que en principio si seamos capaces de aprovechar todos estos nutrientes, pero vamos a ver todo esto con más detalle:

5 Razones que no te dejarán indiferente:

1. La leche de vaca al igual que la materna, es un alimento creado para ser mamado. Para evitar que se estropeé rapidemante cuando se ordeña y su consumo se vuelva peligroso, se pasteuriza que no es otra cosa que esterilizar el alimento aplicándole calor, proceso por el cual se destruyen parte de los micronutrientes necesarios para su digestión. 

2. Para digerir las proteínas de leche (4 veces superiores a la humanas) y sus azúcares (lactosa), necesitamos la ayuda de dos enzimas,  la renina y la lactasa. Ambas enzimas van desapareciendo cuando dejamos de ser niños, normalmente a la edad de 3 años. La naturaleza entiende que ya hemos sido amamantados y por tanto ya no necesitamos estos recursos digestivos. Si seguimos consumiendo lacteos en la edad adulta, la lactosa no se hidroliza (digiere) correctamente, fermenta en el intestino y produce problemas como gases, flatulencia y en el peor de los casos diarrea líquida. Esta serie de síntomas es lo que se conoce como intolerancia a la lactosa. Con las proteínas ocurre algo parecido. En el mejor de los casos los pépticos que no son digeridos se excretan con las heces, pero en otros muchos casos parte de estas macromoléculas pasan sin digerir al torrente sanguíneo donde nuestro sistema inmunitario los identifica como posibles agresores, favoreciendo así el desarrollo de enfermedades autoinmunes como el asma, alérgicas, artritis, lupus, etc….

3. La desmineralización de los huesos, encuentran su causa en la falta de ejercicio, falta de vitamina D ó derivada de un consumo excesivo de alimentos que acidifican nuestro Ph sanguíneo, como la carne, los lácteos, alimentos refinados y procesados, etc….Para compensar esta acidificación, el organismo utiliza minerales alcalinos como el calcio y el magnesio, de las principales fuentes de reserva: los huesos. Además para favorecer una correcta absorción del calcio presente en la leche, se necesita de fósforo en una proporción de 2:1 y el calcio presente en la leche supera en mucho esta proporción. 

4. Cuando una mamá decide amamantar a su bebé, tratará de mejorar sus hábitos alimenticios, de igual forma si antes bebía alcohol ó fumaba,  probablemente deje de hacerlo y prestará una especial atención al modo en que se alimenta. Sin ningún genero de dudas se sabe que parte de los tóxicos que la madre consume mientras esta amamantando, se excretan con la leche materna.
Tristemente con las mamás vacas no ocurre lo mismo. Sabemos que estos animales son tratadas con antibióticos que combaten infecciones como la mastitis, producida por un ordeño excesivo. Los piensos industrializados con los que se alimenta a estos animales, están cargados de pesticidas, hormonas sintéticas y toda clase de productos químicos. Al igual que ocurre con la leche materna, parte de estos tóxicos serán secretados en la leche del animal mediante el ordeño. 

5. Por si todo esto fuera poco…párate a pensar…¿Cómo crees que será la energía que encierra un alimento que proviene de un animal viviendo en estas condiciones?.

Después de todo lo expuesto, tan sólo me queda compartir contigo una reflexión:
Si un alimento “apto para el consumo humano”, necesita pasteurizarse, homogeneizarse, reducir a la mitad e incluso suprimir las grasas y la lactosa,  si para que pueda ingerirse necesita de tantos procesos….¿no será que realmente no es apto para nuestro consumo?. 

Una lechuga para ser comida,  tan solo necesita ser lavada……

Si quieres más información sobre este tema, te recomiendo encarecidamente la lectura del libro: El estudio de China de T.Collin Campbell.