Caso Práctico I: La Raíz del Hambre Emocional

Muy buenos días,

Me he propuesto compartir contigo una serie de valiosos casos prácticos en los que tengo ó he tenido el honor de trabajar ya que, dada la reveladora información que encierran sobre el comportamiento humano, me parece del todo injusto no compartirlo contigo.

Por qué quizás te pueda ayudar personalmente o quizás, identifiques a alguien conocido en esta misma situación.

Quiero y debo pertenecer a esta nueva corriente de “emprendedores” donde el dinero aunque significativo, deja de ser el factor más importante. Hay algo por encima de esto y es el de poner mis conocimientos a tu servicio.

Ayer tuve una de esas experiencias laborales en las que una vez concluida la consulta, sentí un profundo agradecimiento hacía la Vida.

Comenzamos con el 1º Caso.

La Vida a través de María, nombre ficticio pero caso 100% real, me desvelaba los complejos mecanismos que somos capaces de poner en marcha, para sostener situaciones que a veces son insostenibles. Destapamos la Caja de Pandora.

Esa parte de nosotros que no está del todo sanada y que sigue albergando un profundo dolor. Sentires que se encuentran en el sótano de nuestra Alma esperando a ser destapados, alumbrados, comprendidos, escuchados y por último sanados. Ignorarlos de poco sirve y, deberíamos poder traerlos a la luz ó, de otro modo, seguirán condicionando aquellos comportamientos y actitudes que reconoces cómo extraños y que terminan por hacerte daño.

Déjame contarte y presta atención, por favor….

María acude a mi por dos razones:

  1. Por qué quiere dada su condición, perder peso.
  2. Por qué necesita solucionar un asunto familiar que la está afectando seriamente.

Comenzamos a trabajar juntas y, dado que las pautas que establecemos de mutuo acuerdo no están siendo del todo aplicadas y por ende, no estamos obteniendo los resultados esperados, decidimos ajustar un poco más el tratamiento estableciendo conjuntamente objetivos algo más exigentes. Se compromete a llevarlas a cabo durante una semana y, el pasado Martes 2 de Octubre volvimos a encontrarnos en nuestra consulta semanal.

Después de hacerle las preguntas de rigor, expresa sentir mucha ansiedad con la comida. Tiene ganas de comer de todo, todo el tiempo. A pesar de haber cumplido con lo establecido, refiere que le ha costado mucho respetar las pautas que marcamos durante esta pasada semana.

Dice sentir mucha desazón y angustia y no saber por qué.

Comenzamos a tirar del hilo con una tanda de preguntas….

¿Por qué crees que sientes angustia? ¿De donde puede venir esa ansiedad? ¿Cómo te sientes cuando tienes esa necesidad imperiosa de comer?. ¿Enfadada, frustrada, agotada, vacía, sola, vulnerable….?

Y, aunque al principio se quedó instalada en el no sé, en cuanto a través de sus propias lágrimas se permitió abrir la puerta hacía ese sótano, de repente todo empezó a cobrar sentido.

Encontramos la raíz a su problemática en su infancia, y en aquellos miedos acallados durante tanto tiempo atrás que, literalmente, sigue acallando con la comida.

Un miedo profundo al abandono, a que no la quieran, a molestar, miedo al rechazo…

Sentimientos que ahoga cuando se junta con el resto de su familia por ejemplo, y hace el papel de que todo vá bien aunque se esté derrumbando por dentro. El no darse el permiso a llorar y expresar, fue una lección que tuvo que aprender desde bien pequeña.

En estos momento por la situación personal que está atravesando, siente una necesidad imperiosa de que su familia la quiera más que nunca pero, es incapaz de pedir este cariño por miedo a molestar, a mostrarse vulnerable, a no ser tan válida, a no servir a los demás.

Toda esta emocionalidad está pidiendo a gritos salir, desempolvarlas del sótano donde se encuentran y mirarlas de frente, concederlas desde el entendimiento el espacio que realmente merecen. Sólo así, comprenderemos para qué están ahí, que información guardan sobre nosotros.

Otorgándolas espacio en el momento presente, comenzaremos a entender que forman parte de las vivencias de nuestro pasado y a partir de aquí, continuar nuestro camino sin ellas, sin permitir que sigan condicionando nuestro futuro.

Y con esto, no quiero que entiendas que hay que regodearse en las heridas del pasado una y otra vez. Esto es bien distinto…

Existe un fuerte paralelismo entre el tapar emocional y la comida. Es francamente habitual soterrar estas emociones que nos hacen sentir mal con alimentos que nos desconectan y nos proporcionan un alivio inmediato. Pero nunca serán la solución al problema.

La comida entonces deja de cumplir su papel fundamental que no es otro que el de nutrirnos, para convertirse en una vía de escape.

Esto es lo que conocemos por Hambre Emocional término que, lamentablemente, comienza a ser muy coloquial.

María está atravesando probablemente una de las situaciones más difíciles de toda su vida, pero esta situación, también encierra una gran lección para ella misma.

Lo que yo llamo: Una Lección de Vida ya que, una vez aprendida, su propia Vida tomará a partir de entonces, un rumbo bien distinto.

Conocer un poquito más sobre nosotros mismos dibuja nuevos trazos en el mapa, nuevos caminos, otras opciones.

Favoreciendo las condiciones óptimas para que el propio organismo sea el que desencadene el proceso curativo y restablezca el orden hayá donde se ha perdido, la curación psicoemocional es la consecuencia directa. Esta es la Magia orgánica de la Terapia Higienista.

Sin estas condiciones favorables, María no hubiera sido capaz de reconectar de nuevo con estas vivencias y por lo tanto, hubiera seguido repitiendo el mismo patrón, huyendo, gestionando sus emociones a través de la comida sin llegar a entender que su angustia y ansiedad, son mensajeras de su propia Alma manifestando que algo en ella, no está del todo bien.

Todas, absolutamente todas las emociones, están aquí para enseñarnos algo sobre nosotros mismos. La próxima vez que se presenten, trata de concederlas espacio y no utilices tus propias triquiñuelas para desconectar de ellas. No es de ellas de quien debas escapar, de los psicofármacos, quizás si….

En la actualidad, seguimos trabajando en su propio proceso pero por fin ahora, comienza a entender el para qué de su comportamiento.

Y, si este post sobre la gestión emocional y la comida te ha parecido interesante, es un plácer para mi decirte que, el próximo 23 y 24 de Noviembre, estaré impartiendo un seminario en Granada que aborda de primera mano éste y otros temas relacionados con la alimentación, desde la más pura lógica y sentido común tal y como refleja, el higienismo.

Ya lo decía Hipócartes, padre del higienismo,

“Que tu alimento sea tu medicina, y tu medicina sea tu alimento”.

Tu alimento también puede ocasionar ser tu propia enfermedad.

En este link, tienes toda la información al respecto. https://www.entierradeeva.com/seminario-aprende-a-comer/

Nos vemos pronto,

Con todo mi cariño,

Eva.