¿Cuántas veces has padecido infección por Cándida a lo largo de tu Vida?

¿La eliminas y al cabo de un tiempo aparece de nuevo?

¿Te sientes agotada después de finalizar el tratamiento a base de antibióticos?

¿Sientes que es imposible eliminarla para siempre?

Antes de nada, vamos a saber un poquito que es y cómo funciona la Cándida Albicans dentro de ti….

¿Qué es la candidiasis?
La Cándida Albicans es un hongo unicelular que tiene la característica de adaptarse perfectamente allí donde coloniza. Forma parte de la flora intestinal normal y entre sus funciones podríamos destacar la absorción de metales pesados y la de procesar los azúcares.
Una flora intestinal saludable mantiene la cándida en proporciones inofensivas, el problema viene cuando este equilibrio se rompe y la cándida se extiende por todo el cuerpo. Nuestro estilo de vida ultra moderno de comida procesada, estrés, antibióticos, hormonas, anticonceptivos y fármacos, alteran sorprendentemente la flora bacteriana y nuestras defensas caen empicadas. Si hay algo que la cándida adora son  los azúcares refinados y los lácteos. Cuando mediante nuestro estilo de vida proporcionamos una casa confortable a nuestra cándida, ésta muta y se convierte en un organismo algo más complejo capaz ahora de atravesar la barrera intestinal, viajar por nuestro torrente sanguíneo y llegar por ejemplo a la boca, ó los genitales, pero también viajando por nuestra sangre, puede llegar a colonizar en los ojos, el cerebro, articulaciones, corazón…

Cómo ya te he mencionado, la cándida es un hongo y a los hongos les encanta el calor, la humedad, la quietud y el azúcar. Cuando una persona sufre de cándida, es muy probable que no quiera compañía y ahora, en vez de hacer actividades que antes la satisfacian, prefiere estar quieta en el sofá comiendo dulces. Así se convierte literalmente en la casita ideal de su huésped. El mensaje “Necesito azúcar” se vuelve casi un mantra…

Cómo todas las enfermedades o desajustes, también la Cándida viene a enseñarte algo para empezar, que tu estilo de Vida necesita cambios importantes. Te enseña a ser fuerte superando la pereza y la letanía y tomar impulso para hacer de nuevo la cosas que siempre te gustaron aunque ahora mismo, te suponga un mundo. Quedarse quieto es fomentar una actitud de hongo, quietud, calor, humedad y azúcar, recuerda. Tan importante aquí es la alimentación como la actitud con la que enfrentas el problema. Ahora toca moverse y empezar a nutrirte de compañía, hobbies, encuentros y dejar de “nutrirte” sólo de azúcar.

Tres cosas necesitas para vencer la Cándida:
Disciplina
Perseverancia
Buenos Alimentos. 

Toca pasar a la Acción…¿Cómo podemos empezar?. Las 4 Reglas:

1. Eliminar aquello que promueve su proliferación: médicamentos, laxantes, estrés continuo…

2. Comienza a nutrirte de nuevas vivencias en compañía, para dejar de fomentar esa actitud de hongo.

3. Dieta Alcalina por supuesto, con la finalidad de eliminar la toxemia que la Cándida genera en tu organismo de su propia metabolización, y debilitarla todo lo posible. Quizás tras esto, deberíamos tomar alimentos antifúngicos como refuerzo.   

4. No comas entre horas y haz mucho hincapié en masticar y ensalivar bien los alimentos para mejorar el proceso digestivo y no generar más toxemia de la necesaria.

Alimentos a evitar SI Ó SI:

1. Lácteos.

2. Todo tipo de cereales y aquí también incluimos los integrales.

3. Miel, zumos de frutas, frutas deshidratadas, patatas, zanahorias, boniato, remolacha.

4. Todo tipo de levaduras y alimentos fermentados.

5. Carnes, huevos, embutidos.  

6. Alimentos con aditivos químicos, transgénicos.

7. Excitantes como el café, el té, mate pues, además de acidificar tu ph, tampoco ayudan a mantener un estado de sosiego. 

Alimentos que debes incluir SI Ó SI:

1. Hojas verdes, germinados, hierbas aromáticas frescas como perejil, cilantro, albahaca…

2. Frutos como pepino, calabacín, tomate, aguacate, aceitunas.

3. Frutas como arándanos, frambuesas, moras, granada, papaya.

4. Leches vegetales sin endulzar.

5. Semillas de girasol, calabaza, chía y lino.

6. Cereales activados y germinados como la quínoa y el trigo sarraceno.

7. Endulzantes hojas de estevia, xilitol, canela.

A tener en cuenta:

  • Para regenera la flora podemos tomar una cápsula de probióticos de calidad.
  • Es muy importante llevar la misma dieta sostenida en el tiempo para mejorar los procesos digestivos que te aportaran energía y como consecuencia directa, recuperar el equilibrio emocional. Súper importante!.
  • Después de llevar este tipo de alimentación durante algún tiempo, podemos comenzar a tomar antifúngicos como extracto de semillas de pomelo, jengibre, tomillo, clavo, orégano, cebolla, canela, menta o cilantro.

Sin duda el ayuno es la mejor herramienta que tenemos para establecer y devolver el equilibrio orgánico y también el de nuestra flora pero, si ahora mismo por tus circunstancias no puedes realizarlo, te aconsejo vehementemente que hagas ayunos intermitentes. 

Desde mi punto de vista y para tratar de atajar esta problemática, una dieta cruda a base de frutas y frutos,  aunque pueda ocasionar un pico en los síntomas al comienzo de tratamiento, en no demasiado y si logras establecerla, estos alimentos implantarán un tránsito intestinal mucho más rápido de que se considera hoy día normal y,  el azúcar dejará de estar biodisponible para las cándidas. 

Y como no sólo de pan y en este caso de frutas vive el hombre, lo ideal es tratar la Candidiasis desde todos los flancos por qué al igual que el resto de desequilibrios, no suele estar ocasionado por un factor aislado y, abordar la situación de manera holística, es sin duda la manera más eficaz de poder hacerlo.

En cualquier caso, aquí tienes un buen ejemplo de una dieta que resume lo hablando anteriormente:

Desayuno: Vaso de leche vegetal + bowl de frutos rojos
Comida: Ensalada a base de hoja verde, germinados, semillas (girasol, calabaza) tomates, aguacate, aceitunas (en menor proporción), calabacín ligeramente salteado, pepino, hierbas aromáticas albahaca, perejil, cilantro…
Cena: Ensalada tomate, aguacate y pepino

Importante: No picar entre horas a menos que tengamos hambre 
Comer despacio masticando muy bien. 

Esta dieta serviría como terapia de choque para combatir la cándida si no tienes la posibilidad de realizar un ayuno más intenso. 
Es importante hacer una dieta de transición entre lo que comes ahora y la dieta que aquí te propongo para que los síntomas de la propia desintoxicación y depuración sean más llevaderos. 

Disciplina, constancia y buenos alimentos, son claves para restablecer el equilibrio perdido pero también, fomentar una actitud positiva y activa ayudarán enormemente a solucionar la problemática….

Te dejo con una pregunta…¿Qué puede estar pasando en ti, para que la Cándida te visite una y otra vez?

Y ya si, doy este tema por concluido.

Te dejo con un par de link que pueden ayudarte a combatirla, propiciando el confort digestivo.

Cómo recuperar tu Confort Digestivo

Confort Digestivo II: 5 Razones por lo que tus digestiones no mejoran

Te espero la próxima semana.

Con todo mi cariño,

Eva.