Aquí os traigo una de las recetas que más cariño tengo. Se trata de un pan sin gluten definitivo. Definitivo, por qué después de mucho probar, investigar con muchas recetas, e incluso tener que deshacerme de algunos resultados, por fin, he encontrado la manera de hacer un pan sin gluten que además es esponjoso, súper digestivo y con un delicioso sabor.

El secreto: preparar una pre-masa a base da harina de trigo sarraceno,  agua, limón, y por supuesto, la cáscara de psyllium  (http://psyllium.es), que para esta receta resulta imprescindible. La per-fermentación, el levado en dos tiempos y el psyllium es lo que le otorga la esponjosidad y consistencia.

Este pan ya tiene seguidores aquí donde vivo, y cada semana preparo una buena horneada para tenerles contentos;). Saber que estas personas por intolerancia ó bien,  por que han decidido reducir o eliminar la ingesta de gluten en su dieta, puedan encontrarse con un pan recién hecho, blandito, con ingredientes 100% naturales y ecológicos, me llena de alegría y satisfacción.

Así que venga, manos a la masa….que si yo puedo tu también puedes. Juega!!!

Descarga aquí la receta Pan de trigo sarraceno

Ingredientes:

200 gr de harina de trigo sarraceno.

60 gr de pipas de girasol peladas y crudas.

30ml de zumo de limón.

250ml de agua.

10 gr de psyllium.

1 cdta de sal.

2 cdas de aceite de oliva virgen extra de PPF.

6 gr de levadura en polvo sin gluten.

Preparación:

Pre-masa 24 horas antes: Mezcla con ayuda de una varilla la harina, el zumo de limón y el agua. Tapa con un paño y deja reposar 24h.

Al día siguiente, tuesta las pipas ligeramente en un sartén y muélelas para conseguir harina de pipas. Dispón en un recipiente, la harina de pipas, el psyllium, la sal, la levadura y mezcla bien.

Añade el aceite a la pre-masa y mezcla. Añade ahora el resto de ingredientes y vuelve a mezclar hasta que estén totalmente incorporados. Tapa y deja levar 2 horas. Transcurrido este tiempo dispón la masa en un molde antiadherente ó forrado con papel de horno y deja levar 2 horas más. Precalienta el horno a 180º y hornea durante 45’ ó hasta que esté doradito por encima. Saca el pan del horno, desmolda y colócalo sobre una rejilla para que ventile.