La infografia que encabeza este post, es de Victor Paiam, http://www.victorpaiam.com. Te sugiero que te des una vuelta por su web, no tiene desperdicio.

¿Para qué germinar tus semillas?

En primer lugar, la germinación neutraliza el ácido fítico y los inhibidores de enzimas presentes en los granos y legumbres, facilitando así la asimilación de todos sus nutrientes que de otra forma sería más difícil de lograr para el organismo.  Además germinar produce vitamina C y aumenta el contenido de vitamina B de tus semillas y legumbres.

La germinación también hace que estos alimentos se vuelvan más alcalinos al parecerse más a una planta.

Los alimentos germinados motivan la producción de bacterias saludables que ayudan en nuestra digestión, aumentan nuestras defensas y mejoran nuestra salud.

Para germinar tus legumbres y semillas tan solo debes seguir tres pasos básicos:

Vamos a poner un ejemplo para germinar garbanzos:

1º día:  Pon a remojo la noche anterior un vaso de garbanzos y cúbrelos con agua.

2º día: a la mañana siguiente,  escurre los garbanzos y déjalos sobre un colador grande encima de una cazuela para que escurran todo el líquido. Si es invierno puede que se mantengan húmedos durante todo el día sin necesidad de volver a regarlos. En verano sin embargo, conviene que les des un chapuzón de agua preferiblemente sin cloro, a lo largo del día. Es decir, los escurres por la mañana, los dejas en el colador y por la tarde vuelves a regarlos en el colador.

3º Repite la operación al día siguiente. Normalmente, en 2 o 3 días verás como asoma un ratito del grano. En este punto ya tienes la semilla germinada.

Para empezar te sugiero que comiences con semillas fáciles de germinar, como las lentejas, los garbanzos, la judía mungo, azukis, etc…Cuando te hayas convertido en un experto, entonces empieza por semillas más pequeñas como alfalfa, brócoli, lombarda, mijo, etc…Estas semillas más pequeñas puedes germinarlas en botes de cristal que cubras con una gasa y una goma. Después,  puedes colocarlas en un escurridor de platos a 45º para evitar que se pudran. En el mercado puedes encontrar botes súper cómodos y  preparados para germinar, con tapa y asa especial, para que puedas colocarlos en esta posición como puedes ver en la imagen.

Si deseas germinar semillas mucilaginosas como el berro ó la rúkula, el sistema es distinto. Estas semillas no llegan a escurrir del todo el agua sobrante ya que el gel que forman a su alrededor siempre contiene humedad. Con este sistema no podrás evitar que se pudran. Para este tipo de semillas mejor escoge una bandeja, esparce las semillas y cúbrelas con agua durante toda la noche.

Luego tendrás que ir pulverizándolas con agua al menos una vez al día, cuando observes que están sequitas. Hay algunas bandejas preparadas para este fin, como la que puedes ver a continuación.

Anímate a germinar tus propias semillas, es fácil, sencillo y económico. Además si tienes chiquitines por casa, a ellos les encantará ayudarte y podrás hacerles partícipes del maravilloso proceso que es la germinación.

A Germinar se ha dicho!!!