Pura Lógica aplicada a los alimentos que debemos escoger….

Muy buenos días!.

Antes de meternos en faena, siento que te debo una disculpa por estar ausente estos dos meses atrás. “El otro” trabajo al que me dedico, me ha dejado apenas sin tiempo para poder sentarme delante del ordenador y comunicarme contigo como regularmente hago. Si me has echado de menos esa para mi, es la mejor señal.

Así que… lo siento (abrazo).

Disculpas aceptadas (espero)….vamos al grano!.

¿Qué es aquello tan útil que todos tenemos y que todos, pasamos por alto?

El otro día hablando con una amiga a la que en poco tiempo he cogido un gran cariño me comentó, que quería apuntarse a una ceremonia de cacao preguntándome mi opinión al respecto.

Tuve la osadía de responder desde mi completa ignorancia y a pesar de, le dije que yo NO lo haría al menos no, por lo que a la toma de cacao se refiere (40gr por ceremonia creo…), con lo que siendo así, no tendría mucho sentido acudir.

Que el cacao puro está de moda y sus propiedades parecen no tener fin, lo sé pero si tan bueno es…., ¿por qué no acudir entonces?

Pura lógica aplicada sobre los alimentos que debemos escoger utilizando algo muy útil que todos tenemos y que todos, pasamos por alto.

Si eres de los afortunad@s que cuenta con una lengua en la boca entonces, puedes aplicar esta lógica para saber que alimentos debes escoger y, cuando hablo de alimentos, me refiero a los alimentos en su estado puro tal y como la madre natura los dá.

Este tipo de alimentos son los que deberíamos consumir mayoritariamente y fíjate que digo mayoritariamente y no, únicamente, frente a los alimentos cocinados ya que, al aplicar calor sobre éstos últimos, su composición molecular cambia alterando propiedades y sabor convirtiendo en agradables, alimentos que en su estado natural no lo son.

Lo que courre al consumir mayoritariamente alimentos cocinados frente a a crudos, prometo contártelo en otro post para no desviarte del foco principal de este texto y que al menos, te vayas con una idea muy muy clara de lo que hoy quiero contarte.

¿Qué es aquellos que todos tenemos y que todos pasamos por alto y, que son la clave fundamental para saber si un alimento es apto para el consumo humano o no? Bingo!. Tus Papilas Gustativas!!!.

En esta era, donde hay tropecientas mil más una corrientes alimenticias, todas autoproclamadas como la mejor y que para colmo de más confusión, unas se contradicen de las otras ya sea macrobiótica, ayurveda, crudivorismo, paleo, omnivorismo, furgivorismo, veganismo, vegeterianismo, cetónica, etc…..

En esta era, donde el exceso de información desinforma para hacernos literalmente la picha un lio (y perdona la expresión)…

APELO A LA LÓGICA IMPERANTE QUE ENCIERRAN TUS PAPILAS GUSTATIVAS, y que son la guía irrefutable que te dará la información que necesitas para saber si un alimento a priori, es apto para el consumo humano ó no lo es.

Las tienes no solo para saborear los alimentos y disfrutar de este fantástico regalo, sobre todo están ahí, para darte una valiosisíma información.

Si algo no sabe bien….¿quizás sea porque no debemos comerlo? ¿ó no al menos con tanta frecuencia?.

A continuación, voy a ponerte una serie de ejemplos de “alimentos” qué están totalmente integrados en nuestra cultura culinaria y que, gracias a tus papilas gustativas, sabrás si son aptos o no para consumo humano.

  • ¿Has probado una semilla de cacao? ¿y el cacao puro? ¿Te resulta agradable?
  • ¿Te comerías un diente de ajo crudo? ¿Por qué no?
  • ¿Cogerías una patata y la pegarías un bocado?
  • ¿Qué tal darle un bocado a una sardina recién cogida del mar?
  • ¿Te gusta el arroz? Prueba un puñadito así sin más y me cuentas ¿si?. Si no te gusta, puedes mezclarlo con otro puñadito de lentejas y tendrás unas proteínas perfectas ;).
  • No llores hombre, sólo es un chile!.
  • Y las berenjenas…¿Qué tal crudas?
  • ¿Te comerías un racimo de uvas?
  • ¿Y un mango en su punto?
  • ¿Te gustan lo higos? ¿Y las moras? ¿Y las granadas?
  • ¿Qué tal los dátiles? y las pasas?
  • Y las fresas….¿Te gustan?

La lógica aplastante que guardas en tus papilas gustativas originarias (por que las hay bien adulteradas), tienen las respuestas a estas preguntas, bien claras.

A través de los sabores y olores que encierran los alimentos, tu papilas saben que debes comer y que no. Tratan de decírtelo a través del sentido del gusto que, para eso lo tienes, y nosotros guiados por el hedonismo culinario, obviamos o adulteramos a través del calor esta valiosísima información una y otra vez.

Las fruta en su óptimo estado de maduración, con su sabor, olor y color, es en primera instancia, el alimento mejor adaptado a nuestra fisiología de ser humano.

No lo digo yo, lo dice la lógica. Cuelga del árbol para que puedas comértela sólo lavándola, huele bien, sabe mejor, se digiere en un plis plas y su composición nutricional es perfecta.

Y si, también tienen proteínas. Todo lo que tiene estructura las tiene!.

Proteínas en menor proporción, pero de un excelente valor biológico que las hace perfectamente asimilables por tu organismo, en contraposición a las proteínas de un animal en descomposición que, por supuesto necesitas cocinar y aderezar para poder comerte.

Y sobre cantidad y calidad (proteína) ó, lo que es lo mismo, no te nutre lo que comes sino aquello que eres capaz de asimilar, tienes un link a este post para que puedas entender de que hablo. https://www.entierradeeva.com/por-que-no-puedo-parar-de-comer/

Con todo lo aquí expuesto, no quiero decir que ahora tengas que poner la despensa patas arriba y dejar de consumir de la noche a la mañana todos estos alimentos que, no lo son tanto y que jamás, te comerías en su estado puro por qué saben a rayos, No es esa mi intención…

Lo que te sugiero, es que empieces a escuchar a esos receptores de información valiosísima que se encuentran en tu boca, dejes de escuchar tanta incongruencia que se lee por ahí y, trata en la medida de tus posibilidades, acercarte con entusiasmo a los alimentos vivos frescos. Que el cómputo global de tu estilo de alimentación, éstos estén presentes por encima de otros, encontrando tu propio equilibrio entre unos y otros.

La próxima vez huele antes de comprar y prueba antes de comer pero prueba con y a conciencia!.

Termino diciendo, que los alimentos no son buenos ni malos, son lo que son, pero obviamente, tu como ser humano tienes una fisiología digestiva que no se parece a la de un León, ni a la de un colibrí.

Es la que es y, déjame decirte, que aunque te empeñes no está preparada para comer todo lo que hay en un supermercado, al menos no, sin pagar una factura futura donde tu salud será la moneda de cambio. AMEN!.

Me despido de ti, diciéndote que ha sido un verdadero plácer redactar estas líneas, que me sirven para recordarme incesantemente cual es mi camino.

Hasta la próxima semana. Septiembre…. te adoro!!!.

Con todo mi cariño,

Eva.