Desafiando a las leyes de la Matemática se imponen las mágicas leyes de la Naturaleza y de la unión de un hombre y una mujer surge una nueva vida: 1+1=3….

Hoy quiero hablarte del milagro de dar a luz una nueva vida desde un punto de vista completamente distinto, mostrándote que existen otras formas de poder hacerlo, que difieren mucho de los métodos protocolarios que se emplean en los hospitales, donde en la mayoría de los casos, la mujer es tratada como una persona enferma y lo que aún más me entristece, apenas se la tiene en cuenta a la hora de tomar parte en la decisiones que conciernen a su propio parto. Si bien es cierto, se han conseguido algunos logros, pero desgraciadamente aún queda mucho en este sentido por hacer.

En el pueblo donde vivo, paradójicamente lo “anormal” es parir en un hospital. Tengo la grandísima dicha de conocer a muchas mujeres que en su día decidieron y deciden alumbrar a sus bebes en la intimidad de su propia casa.
Cuando por primera vez escuche sobre este tema, me eché las manos a la cabeza y fruto del desconocimiento y el miedo, pensé “esto es una auténtica locura”. Al poco tiempo me quedé embarazada y en el transcurso de esos 9 meses, conocí a otras mujeres que de igual forma consiguieron dar a luz en el seno de su casa. Decidí entonces no mirar hacía otro lado y entendí que si ellas formaban parte de mi vida, es por qué tenían mucho que enseñarme…
El parto en casa, poco a poco está dejando de ser patrimonio exclusivo de nuestras abuelas y bisabuelas y concede el relevo a una nueva generación de mujeres arraigadas a sus instintos más primitivos y plenamente conscientes de su fortaleza innata.
Atraviesan el miedo y la inseguridad propios de la mente, que poco o nada tiene que hacer en el proceso de dar a luz y confían en su cuerpo y en su sabiduría ancestral, avalada por miles y millones de mujeres que a través de los tiempos han conseguido por si solas obrar el milagro del nacimiento.
La clave :CONFIANZA.

Las parteras del siglo XXI,  aúnan los conocimientos y procesos fisiológicos que suceden durante el parto, saben perfectamente actuar cuando se presenta alguna complicación, y tan importante como lo anterior,  han aprendido el Arte de observardesde la distancia respetando este espacio sagrado,  a no actuar si no son requeridas y a estar presentes…sin estarlo. Cuando se da a luz en casa, el papa puede estar presente y formar parte de todo el proceso, compartiendo con la mujer esta mística y sagrada vivencia.

Como anécdota os contaré, que hace unas semanas un programa de TV, se las ingenió para contactar con una mamá a la que conozco, y que está a punto de dar a luz su segundo hijo o hija en su propia casa. Puede que te asombres si te digo que no sabrá el sexo de su bebé hasta que no lo tenga en brazos. Por lo visto, les parecía una buena idea grabar los preparativos y el momento del parto, completando así su morbosa oferta televisiva. Ella muy educadamente les contesto, que dar a luz es casi como hacer de vientre, y con tanto equipo técnico alrededor, conectar con su naturaleza de mujer en el momento del parto, le sería difícil. No si, si ellos llegarán a entender cuán necesario es recorrer el camino hacia los más profundo del ser, llegado el momento.

Enlazando este asunto con la alimentación, debes saber que si deseas tener un bebé, es cosa de ambos aportar los nutrientes necesarios a nuestras células, tejidos y órganos sexuales y preparar de esta manera un terreno bien nutrido que acogerá al futuro embrión. En este sentido, los métodos empleados en la medicina naturista pueden hacer mucho por las parejas que desean ser padres. Embarazarse no es simplemente una cuestión de suerte. Si existe el firme compromiso por ambas partes, incorporaréis nuevos hábitos de vida saludable antes, durante y después del embarazo. Con los conocimientos necesarios y formando parte activa de todo el proceso, veréis que se puede influir de manera muy positiva a la hora de conseguir vuestro sentido deseo.